¿Cuál es el problema?

Para millones de personas en todo el mundo, la vigilancia constante y el abuso de sus derechos son el pan de cada día. No obstante, en este caso no hablamos de otra persona o de otro lugar, sino que hablamos de ti, de todas las personas que usan a diario determinadas plataformas y tecnologías. 

Según People vs Big Tech, «los monopolios de las grandes tecnológicas nos han engañado para que demos nuestro “consentimiento” a fin de alimentar sus inmensos imperios de vigilancia y extracción de datos personales». 

Este modelo de negocio, en el que la vigilancia genera ingresos, no nos deja otra opción más allá de ceder nuestros datos a cambio de usar la plataforma. En estos momentos, se considera «normal» que una plataforma conozca cada ínfimo detalle sobre nuestras vidas, desde nuestra fecha de nacimiento a nuestros datos sanitarios privados o a cuánto ascienden los ingresos de nuestro hogar. 

71%

de las personas están preocupadas por cómo las empresas de tecnología recopilan y utilizan sus datos personales

Una vez que nos registramos, se diseñan algoritmos, adictivos a la par que abusivos, con la intención de mantenernos enganchados a los clics y las publicaciones, incluso cuando estas propagan los mensajes de odio y las mentiras y afectan negativamente a nuestra salud mental (sí, nos referimos a ti, Meta). 

A nuestro alrededor, los algoritmos deciden qué vemos, desde los primeros resultados de las páginas de búsqueda hasta el contenido al que le dan prioridad para conseguir una mayor interacción. Estos algoritmos nos persiguen por todo Internet, con discreción, recopilando nuestros datos personales, invadiendo nuestra privacidad e intentando influir en nuestros comportamientos.

Todo esto supone una ayuda para las grandes tecnológicas a la hora de obtener ingresos gracias a nosotros y nosotras y a nuestros datos y socava nuestro derecho a una vida privada.

«Nosotros y nosotras, el pueblo, nos enfrentamos a la devastación de su modelo de negocio: odio creciente, mentiras, polarización y una erosión de nuestros derechos y libertades fundamentales. Tenemos que encontrar el camino hacia la promesa original de Internet como una fuerza para el bien, sin importar nuestra clase, religión o color de piel. Para lograrlo, será necesario que todos nosotros (la gente y las grandes empresas tecnológicas) lo hagamos». – People vs Big Tech.


Sobre People vs Big Tech

People vs Big Tech (PvBT) es un movimiento global que lucha por conseguir un Internet distinto: uno libre de vigilancia intrusiva, algoritmos adictivos, contenido dañino y cámaras de eco. A un reducido número de directores tecnológicos se les ha permitido durante demasiado tiempo pisotear nuestros derechos y perturbar nuestras comunidades, esparciendo información falsa en todo el sector, fomentando el odio y la polarización y explotando nuestros puntos débiles, todo para que sigamos enganchados a los clics y las publicaciones mientras obtienen ganancias a partir de nuestros datos. 

People vs Big Tech, formada por más de 100 organizaciones y en representación de más de 71 millones de ciudadanos, está haciendo uso del gran poder conferido, ya que está canalizando la indignación popular para conseguir medidas concretas y ayudando a lograr ciertas victorias sin precedentes, como aprobar nuevas leyes en el ámbito tecnológico en Europa.

Nosotros y nosotras, el pueblo, nos enfrentamos a la devastación de su modelo de negocio: odio creciente, mentiras, polarización y una erosión de nuestros derechos y libertades fundamentales. Tenemos que encontrar el camino hacia la promesa original de Internet como una fuerza para el bien, sin importar nuestra clase, religión o color de piel. Para lograrlo, será necesario que todos nosotros (la gente y las grandes empresas tecnológicas) lo hagamos.

People vs big tech
ESC Big Tech
70%

Quieren una legislación que proteja la seguridad de los usuarios en línea

 ¿Qué son las «grandes tecnológicas»?

No es inusual hablar de las grandes tecnológicas, pero ¿qué son o quiénes las conforman? 

En pocas palabras, es un término genérico para referirse a las empresas tecnológicas de mayores dimensiones, más rentables y que más influencia y predominio tienen sobre el mercado. Estas empresas serían Google (Alphabet), Amazon, Apple, Meta y Microsoft.

Según un informe de Amnistía Internacional, al 71 % de las personas les preocupa la forma en que las empresas tecnológicas recopilan y usan sus datos personales. 

El informe de 2023 de Lush llevado a cabo por The Future Laboratory sustentaba este hallazgo, ya que descubrió que el 65 % de las personas no querían que las marcas de redes sociales usaran sus datos con fines comerciales y el 70 %, una gran mayoría, abogaba por la existencia de una legislación a nivel mundial que velara por la protección de los usuarios en Internet. 

Lee el informe completo u obtén más información sobre la opinión de Lush con respecto a las grandes tecnológicas a través de nuestra política digital abierta.

ESC Big Tech

¿Qué puedo hacer?

En el plano tecnológico, todo avanza muy rápido. 

Un posible mundo digital unificado, sin fronteras y transparente no es algo que no podamos lograr. Se están redactando y aprobando nuevas normativas en países de todo el mundo que intentan conseguir que las personas gocemos de una protección mayor. 

Con la reciente aprobación de la Digital Services Act (DSA o Ley de Servicios Digitales) y la Digital Markets Act (DMA o Ley de Mercados Digitales), asistimos a una oportunidad única para frenar a las grandes tecnológicas de Europa, por lo que la voz de los ciudadanos a la hora de garantizar que la ley se cumpla gana más importancia que nunca. 

Tanto las personas, como los grupos y las empresas aúnan sus fuerzas para aprovechar las oportunidades que ofrece el mundo digital, así como para destacar los riesgos que supone.

«Durante años, un grupo de multimillonarios del sector tecnológico han manejado Internet como si fueran reyes feudales, cosechando nuestros datos y obteniendo ganancias por ellos mientras sus plataformas sembraban el caos en todos los ámbitos, desde la salud mental a la democracia. Sin embargo, una generación maravillosa de jóvenes líderes están alzándose y luchando contra eso, unidos por el objetivo de conseguir un mundo digital mejor, en el que la infancia esté protegida de aplicaciones que están hechas para ser adictivas, al que podamos conectarnos y confiar en lo que vemos en nuestras pantallas, donde podamos aprender, descubrir cosas y comunicarnos con nuestros seres queridos sin que nos espíen constantemente. Este es el motivo por el que nos entusiasma tanto colaborar con Lush para la gran rebelión tecnológica, ya que nos ayudará a canalizar una financiación vital y a entregársela a un incipiente movimiento de jóvenes, ofreciendo así un apoyo adicional a sus campañas y contribuyendo a que su mensaje llegue directamente a aquellas personas que tienen la capacidad de cambiar el sistema». 

Tú también puedes participar. Puedes firmar The People’s Declaration (la Declaración de las personas), con la que tu voz se unirá a un movimiento de la sociedad civil y ciudadanos comprometidos que colaboran para desafiar el poder de las grandes tecnológicas y sus abusos. 

Es la hora de conseguir cambios. 

Nosotros y nosotras, la gente de Europa, pedimos que sea la tecnología la que nos sirva, en lugar de que se pongan en riesgo nuestras comunidades y nuestra democracia.

Pedimos que se acabe el modelo de negocio destructivo de las grandes tecnológicas, porque ha convertido nuestros propios datos en armas en nuestra contra.

Pedimos un internet mejor, en el que las personas sean capaces de acceder a información e infraestructuras vitales y puedan desarrollar la conexión y la participación sin que se les reduzca a productos en una insidiosa economía de vigilancia.

Queremos un mundo donde no tenga cabida un pequeño grupo de multimillonarios que modifique un algoritmo y cambie la suerte de millones de personas sin limitaciones, miedo o consecuencias.

Pedimos urgentemente a aquellas personas que están involucradas en la revisión, aceptación y puesta en práctica de la legislación europea que se pongan del lado de la gente a la que representan y tomen todas las medidas necesarias para controlar el abuso de las grandes tecnológicas, así como que defiendan los derechos fundamentes de las personas, sobre todo el de la libertad de expresión de todos y todas.

Os recordamos que vuestro trabajo es proteger a la gente y no velar por los beneficios ingentes de las grandes tecnológicas que operan sin impunidad dentro de nuestras fronteras.

La legislación y las regulaciones deben:

Los sistemas de recomendación y los algoritmos tóxicos de las grandes tecnológicas están extendiendo discursos de odio y desinformación, lo que convierte en un arma cada fractura social con una vigilancia implacable a fin de sacarle el máximo partido a la interacción. Y no es que estos riesgos sistémicos sean solo una creación de agentes externos; son una característica de un modelo de negocio inadmisible y nada ético. Es hora de que estas plataformas estén diseñadas sin riesgos, purifiquen los algoritmos, den a los usuarios y usuarias un control real sobre ellos y que se atengan a las consecuencias de no haberlo hecho.

Nos han engañado: damos nuestro «consentimiento» para que nos vigilen. Nunca se nos ha ofrecido una alternativa razonable. La Ley de Servicios Digitales (DSA, por sus siglas en inglés) y la Ley de Mercados Digitales (DMA, por sus siglas en inglés) deben poner punto y final a la publicidad de vigilancia que la gente nunca ha pedido. El uso de los servicios digitales no puede depender de la aceptación de la vigilancia y creación de perfiles. Asimismo, pedimos transparencia en todos los aspectos de los anuncios online y que nuestros derechos referentes a los datos se lleven a cabo; de esta forma se convertirán en una realidad.

Las grandes tecnológicas no pueden seguir teniendo la sartén por el mango. La Ley de Servicios Digitales ha de fortalecer el poder de los reguladores para pedir responsabilidades a las grandes tecnológicas; entre esos poderes, se deben incluir unas competencias de inspección más fuertes que las empresas no puedan manipular. Europa no debe repetir un fracaso de cumplimiento como se ha visto con el Reglamento General de Protección de Datos.

Nuestras organizaciones representan más de 71 872 881 ciudadanos y ciudadanas de toda Europa. Lo que enviamos hoy es un mensaje de unión: nosotros y nosotras, el pueblo, ya no toleraremos más este asalto corporativo implacable a nuestras vidas y a nuestra libertad. Esperamos y exigimos que nuestros representantes electos estén de nuestra parte.

71m

Las ciudadanas ya forman parte del colectivo.

¿Qué más hace Lush?

  • Intentamos predicar con el ejemplo – Somos consecuentes con nuestros valores por lo que, en la medida de lo posible, estamos retirando nuestras inversiones en las grandes tecnológicas. Obtén más información sobre este tema y muchos más en nuestra política digital abierta. 
  • Estamos en plena transformación – Durante el Black Friday de 2021, dimos la espalda a Instagram, Facebook y TikTok hasta que estas plataformas tomaran medidas para convertirse en espacios seguros para los usuarios. Desde entonces, han sucedido muchas cosas. Consulta nuestra política de redes antisociales evolucionada. 
  • Estamos en la lucha – Llevamos casi una década luchando por los derechos digitales, desde oponernos a los apagones en Internet a concienciar sobre cómo influyen las redes sociales en la salud mental. Descubre cómo lo hacemos. 
  • Estamos investigando – Junto con The Future Laboratory, hemos entrevistado a cinco expertos líderes en el ámbito de la tecnología y a 12 000 consumidores para entender el futuro de la interacción digital. Conoce nuestros hallazgos
  • Estamos desarrollando nuestra propia tecnología sostenible  – Tras cinco años de desarrollo, hemos lanzado nuestra «bomba de baño digital», la Bath Bot, que ha sido diseñada para transformar la hora del baño con una explosión de color y sonido de 180 grados. Bath Bot, fabricada en Reino Unido, es vegana e impermeable sin usar pegamentos de origen animal. Descubre más información y haz ya tu precompra.

¿Por qué interviene Lush?

En Lush, siempre alzamos la voz sobre aquello que nos preocupa. 

«Lush lleva más de 25 años luchando por los derechos humanos y creemos que los derechos digitales también forman parte de estos. Siempre lucharemos junto con los grupos locales que exigen medidas y abogan de forma activa por la implementación de reformas», explica el director de estrategia digital de Lush, Jack Constantine. «Queremos asegurarnos de que todos los espacios de los que Lush forma parte, sea en las calles o en Internet, conformen un oasis de amabilidad. En este momento, las plataformas de las grandes tecnológicas y las redes sociales no ofrecen esto».

«Nos entusiasma colaborar con People vs Big Tech durante este Black Friday, ya que sentimos que es hora de que participemos más en la lucha por los cambios y las reformas en la legislación para equilibrar las reglas del juego y recuperar parte del control del que gozan las grandes tecnológicas». 

En el Black Friday de 2023, Lush lanzó una bomba de baño de edición limitada, The Cloud (la nube). El 100 % del precio de venta de este producto, excepto los impuestos gubernamentales, se destinarán a nuestro socio, People vs Big Tech.

Además, cuando los clientes de Lush compren este producto, no solo disfrutarán de la fragancia de la rosa negra en la bañera, sino que lo harán sabiendo que su compra contribuye a recuperar el CTRL de las grandes tecnológicas.

¡No esperes nada de las grandes tecnológicas y actúa! 

Somos personas (no usuarios) que nos unimos para desafiar el abuso de las grandes tecnologías

People vs big tech

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The People vs Big Tech

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